sábado, 9 de julio de 2011

9-07-2011 Jaipur - Fatehpur Sikri - Agra








Hoy el día se ha divido en dos partes, el primero corresponde al viaje Jaipur-Fatephpur de unas cuatro horas con visita a esa ciudad abandonada y en segundo lugar y tras una hora más de viaje, la llegada a Agra. Quizás pueda parecer que la primera parte pudiera ser aburrida, pero nada más lejos de la realidad, no en India.
Conducir o ser conducido por las carreteras de India no puede ser aburrido, de hecho siempre tienes la cámara preparada porque sabes que cada dos o tres minutos vas a ver algo que te llamará poderosamente la atención. Hoy sin ir más lejos hemos pegado dos frenazos en plena autopista para no atropellar vacas y aunque comentan que no es habitual, hemos esquivado, al menos, otras dos (podeis ver una de tantas fotos que recogen estos momentos) y es que las vacas pasan a comer la hierba de la mediana en las autopistas de peaje, por supuesto que en las ciudades campan también a sus anchas. No ha habido heridos pero si algún contosionado leve. Todos nos hemos puesto el cinturón de seguridad a partir de ese momento. Yo estaba en primera fila pero he tenido la suerte de ver salir a la vaca antes del frenazo lo que ha impedido que saltaran mi cámara y mochila por los aires. También hemos pasado por una vaca atropellada, no podría ser de otra forma, y el atropellante deberá pagar la vaca a su dueña aunque por tratarse de un accidente no pasará nada más espiritualmente hablando. También nos hemos encontrado con varios rebaños de borregos que ocupan prácticamente los dos carriles del sentido inverso. No sorprende mucho teniendo en cuenta que en la autopista te puedes encontrar, vehículos no suicidas, en dirección contraria, sin ir más lejos nuestro propio conductor que lo ha hecho en un cambio de sentido y durante unos 300 metros lo ha hecho para llegar al Midway o punto para tomar un café a mitad trayecto, es algo habitual también.
Pues después del divertido trayecto hemos llegado a Fatehpur Sikri, una ciudad construida toda ella de arenisca roja por el poderoso Rey Mogol, Akbar. Lo curioso es que se contruyó entre 1571 y 1585 y sólo 11 años después fue abandonado para volver a Agra, la antigua capital del reino Mogol, de donde habían salido y es que pese a la exquisita formación en astrología y matemáticas, no cayeron en que el lugar elegido no contaba con agua y si con un calor sofocante que los ladrillos macizos de arenisca roja no hacían más que convertir en horno cada una de las estancias. Breve vida la de esta ciudad.
Lo de esta tarde ha sido una visita de iniciación a esta también caótica ciudad, y así nos hemos acercado al Itimad-ud.daulah, un edificio muy similar y anterior en el tiempo al Taj Mahal, aunque mucho más pequeño, de hecho se le denomina el "baby Taj"
Posteriormente nos hemos acercado a la otra orilla del rio Yamuna para ver las primeras imágenes del Taj Mahal, que mañana visitaremos, esperando ver el efecto de la puesta de sol que por las condiciones metereológicas no hemos podido distrutar, aunque sí quedar prendados de este edificio, una de las siete maravillas del Mundo.

viernes, 8 de julio de 2011

8-7-2011 Jaipur - Fuerte Amber - Jaipur

Hoy hemos empezado por el más emblemático de los monumentos de Jaipur, el Palacio de los vientos, desde donde se asomaban las concubinas del Maharaja para verlo llegar e irse, es sencillamente espectacular, casi tanto como la ciudad y fortaleza de Amber, la ciudad que al no poder crecer el Maharajá de turno decidio trasladar al valle en el sigo XVIII creando lo que ahora es Jaipur.
Hemos subido hasta la fortaleza y palacio, descomunal, en elefante, enorme por cierto, pero no ofrecía excesiva comodidad sino todo lo contrario, pero es algo que díficil de hacer es España, así que bueno, subimos.
Posteriormente hemos admirado el Palacio de verano, una imagen de postal, sobre todo ahora que el lago artificial tiene agua, lo que no ocurre en todas las épocas del año.
Por la tarde hemos visitado el Observatorio Astronómico y es que los indios, al parecer, eran en esta ciencia como en matemáticas unos fuera de serie, de hecho afirman tener escritos del siglo IV en los que ya afirmaron que la Tierra era redonda y la existencia del Sistema Solar, ya ves para que les sirvió, porque fueron dominados por todos los pueblos de alrededor y finalmente por los británicos.
Finalmente el Palacio del Actual descendiente del último Maharaja, muerto el pasado año, pero cuya familia mantiene su patrimonio.
Vuelta al hotel encontrándonos de nuevo con vacas en medio de la calle y otros animalillos, Por cierto hemos visto un par de choques por primera vez, lo que parece increible dado el caos de tráfico de la ciudad. El que golpeaba ha salido huyendo (no debía tener seguro, digo yo.).
Por cierto, hoy he comido un curry de pollo Tikki, extraordinario y no picaba demasiado.




jueves, 7 de julio de 2011

7-7-2011 Delhi-Samode-Jaipur

Empieza la verdadera India. Viaje en autobús largo, pero nada pesado, un rato durmiendo y otro oyendo al guia, bastante interesante.
Primera escala Samode, una aldea antiguo cruce de mercaderes del desierto que cuenta con un palacio que estaba abandona y que han restaurado para convertirlo en un hotel y poder salva esta joya. Hemos comido allí buena comida india que sigue sin picar demasiado pero que está riquísima. Dicen aquí que eso de que toda pica es una creencia infundada... ya os lo confirmaré.
Luego ha llegado la realidad, Jaipur, la Ciudad Rosa, llamada así porque sus murallas y calle principales están pintadas de ese color y aunque mañana visitaremos sus palacios, así como su antigua ubicación en medio del desierto, esta tarde hemos deambulado por sus calles en el enorme casco antiguo, repleto de gente, coches, rickshaws, motos, cerdos, vacas, monos..... y aunque no los he visto aún en la ciudad me confirman que es fácil ver incluso elefantes y camellos. Os adjunto unas fotos para que veáis como una vaca puede entorpecer el tráfico ya de por sí caótico (está un poco lejos de la cámara pero la vaca está en el medio). Lástima que no podáis oler las calles ni oír los claxons de los vehículos, algo difícilmente imaginable si no lo ves.
También hemos visto como los monos salvajes roban la fruta en la ciudad, nos hemos subido a un edificio donde podrías pasarte horas y horas viendo el espectáculo. Impresionante.
No todos los olores son malos, también veis las tiendas de especias y la que os pongo aquí de los chiles picantes, que sólo pasar por delante te hace estornudar.
Además os pongo una foto que me ha recordado a Fernando y que no he querido dejarla pasar.
Besos a todos.





miércoles, 6 de julio de 2011

6-7-2011 Nueva Delhi

Bueno, hoy ha llegado el grupo de CATAI con el que voy a hacer todo el recorrido por la India, somos en total 24 y yo estoy en el cuartil más joven, je,je.
Empezamos nuestro recorrido por el viejo Delhi, que pese a ser una de las ciudades más antiguas del mundo, entre 3.000 y 5.000 años de historia según las fuentes, no queda nada anterior al siglo XXI y de éste sólo las murallas. Así que vamos en un autobús por unas calles estrechas llenas de gente, rickshaws, motos, cabras, si, si, cabras... y cada 20-30 metros el conductor debe hacer una maniobra imposible para no encallar aunque finalmente llegamos al majad majid, la mezquita más grande de India y que se sitúa en la parte musulmana de la ciudad. Después vamos al mausoleo de Ghandi, donde fue incinerado, tan sencillo como la vida que vivió este hombre, o sea una llamita y poco más.
El resto de la visita es por la parte que construyeron los británicos en su ocupación y la verdad es que lo más impresionante de la ciudad: Puerta de India, Parlamento, Palacio Presidencial, etc., es de la época del Imperio, que además también les ha dejado los volantes de los coches a la derecha y el cricket como deporte nacional.
Además hemos visto un par de templos, uno hindú y otro shij rápidamente porque Lorenzo pegaba que no veas y el calor era bastante durillo.
Lo más sorprende ha sido esta noche en el hotel ya que había una boda de alto copete (la verdad es que estos últimos días había una oficina de información de dicha boda con 3 ó 4 personas atendiendo). Sólo he visto al novio, vestido como un Marajá y a un santón que besaba a padres y sobrinos, pero no he podido hacer fotos porque me muestro incapaz de sacar fotos con flash en la máquina de Mari Carmen (A ver si me dices como lo tengo que hacer). Intentaré conseguir fotos de una mujer del grupo que se ha colado entre los fotógrados y que debe haber hecho un reportaje de la leche.
Mañana tenenemos varias horas de autobus, como 6 ó 7 y nos despertarán a las 6 de la mañana, así que voy a preparar la maleta.
Por cierto Laura, parece mentira que un ignorante de la informática haya sido capaz de hacerse seguidor del foro y tú no lo consigas. Que vergüenza!!.
Besos y abrazos.

martes, 5 de julio de 2011

5-7-2011, Error, Nueva Delhi no es tan feo

Posiblemente ayer vi la zona más cosmopolita e impersonal de la ciudad y aunque hoy aún no he ido a ver la parte "turística", si he empezado a ver con Onkar, el amable y pesado taxista al que he contratado para todo el día por 1.200 rupias (algo menos de 20 euros) y que habrá hecho cerca de 100 kilómetros porque la ciudad es realmente enorme.
De todas formas hay cosas que no cambian con respecto a ayer, los indios siguen yendo a la caza del turista, incluido mi taxista que insiste en llevarme de compras y a comer donde el recomienda, pese a las más de diez intentonas no lo consigue... de momento. Otra cosa que llama la atención es el inglés incomprensible que hablan (algo así como el indio de los Simpsons).
Bueno, me ha hecho caso y me ha llevado al Museo Nacional, han caído unas gotas y la temperatura ha mejorado notablemente, era más que soportable.
El Museo, bastante destartalado, no aporta gran cosa por lo que también es prescindible. Después me ha llevado a comer a Connaugth Place a un restaurante recomendado por la guia Lonely Planet que me ha gustado y posteriormente camino del Museo del Ferrocarril, muy original con vagones y locomotoras de todas las épocas y es que en India los trenes son una institución importante.
Después al hotel, a su estupendo gimnasio a quemar los curries y a tomar el chai masala, el típico te de Nueva Delhi, con leche y especias... muy rico.
A las 20,30 salgo para la cena buscando un restaurante del Viejo Delhi también muy recomendado en la guia y pese a que Onkar me dice que está muy lejos, a unos 20 kilómetros y que él conoce un restaurante muy bueno cerca del hotel, consigo que me lleve. Atravesamos la zona boscosa de las Embajadas y de los palacios presidenciales y el Parlamento con muchos controles policiales que imagino que están para disuadir porque no hacen nada y después alcanzamos la Puerta de India, majestuosamente iluminada en la oscura noche de Delhi... impresionante.
Ya creía yo que había menos tráfico a esas horas, pero hasta llegar al Viejo Delhí no había visto tal congestión de tráfico de coches, personas y richsaws en toda mi vida, apenas se avanza a 5-10 km/hora en la calle donde se sitúa el Jamma Masjid (la mezquita más grande de la India que visitaré mañana). De noche en esa calle además está lleno de restaurantes callejeros, pordioseros, niños, gallinas que matan cuando las compras y unas callejuelas tan sumamente estrechas que he pensado que lo mejor, era hacer caso al simpático Onkar y me ha llevado al final al restaurante que me había recomendado al principio. Al llegar creía que me iban a pegar un sablazo (comisionado por el taxista) ya que el restaurante tenía bastante lujo, pero apenas ha costado 1.300 rupias y la cena ha sido estupenda. Pero aún no he comido un plato picante, hasta ahora apenas pican.
Vuelta al hotel muy contento, igual que el taxista, que se ha llevado las 1.200 rupias, 100 de propina y la comisión del restaurante. El me ha hecho una foto con el móvil, seguramente para reclamar la comisión del restaurante y yo una a él para que lo veáis todos. Tengo su teléfono por si alguien lo necesita en un próximo viaje.  Otro día os cuento como conducen en estos lares, toda una odisea. Buenas Noches.

domingo, 3 de julio de 2011

Primer día en Delhi

Aquí son casi las 9 de la mañana del día 4 de julio, aunque para mi cuerpo son las 5,30 con apenas un par de horas de sueño,
Ya he llegado a Delhi, estupendo vuelo que ya os contaré y me han traído al hotel y he desayunado algo de comida india, así que voy a coger un taxi y me voy para el centro a ver que me encuentro. Me iré a Connaught Place, el centro de Nueva Delhi y patearé la zona hasta la hora de comer.

Resumen del día en Nueva Delhi: Todos los paquetes de viaje normalmente están un sólo día en Delhi y es razonable porque no hay mucho que ver, de hecho yo veré lo sustancial, pasado mañana con el grupo al que me uno.
En Connaught Place, me ha pasado todo lo que indica la guia Loney Planet que te puede pasar. Me han puesto una mierda en el zapato para luego intentar limpiarla, no han tenido éxito, me la he quitado yo sólo y en el hotel con una toallita húmeda... arreglado. Luego cada dos minutos aproximadamente se ha acercado un jóven a intentar hablar conmigo y ofrecerme dudosas oficinas de turismo y estupendos lugares de compras. Hay que reconocer que son educados pero muy pesados y lo mejor es ignorarles y abondonan a los 15 pasos.
Lo más gracioso, por decirlo de alguna forma, ha sido después de tomar un café, me he ido caminando hasta el Jantar Mantar, una visita más que prescindible y luego al templo Sikh, aunque no he entrado porque lo haré el miércoles con el grupo. Tras esta visita se ha acercado un simpático indio que ha insistido en darme indicaciones de vuelta hasta Connaugth Place y aunque lo estaba intuyendo ha sido capaz de enviarme hacia el otro lado, posiblemente por ignorarlo la primera vez (con éste me he encontrado tres veces y las tres me ha liado el muy cabrón), luego me ha pillado otro que debía ser amigo porque hablaba sospechosamente por teléfono y cuyo único interés es que me acercára a un centro comercial, hasta que he visto que efectivamente iba en dirección contrario, así que he cogido un rickshaw y me he vuelto para el hotel. Hay que reconocer que tienen gracia, porque son supereducados independientemente de que sean unos plastas.
La ciudad, además de tórrido día con alta humedad, es posiblemente la más sucia que he visto hasta ahora y hay montones de gente tiradas por la calle, eso sí, no se meten con nadie, como perros en la sombras. Lo difícilmente descriptible son los olores, si bien después de oir tantas advertencias desde España, son más que soportables y te haces a ellos con relativa facilidad. En general a falta de ver los monumentos más destacados, la ciudad, descontado los grandes jardines de la zona nueva, es más fea que Pizio.
El tráfico insufrible en algunas zonas y ciertamente peligroso ya que los coches pasan olímpicamente de los ricksaws, que yo con uno que he probado para que no me lo cuenten, ya tengo bastante, además me ha cobrado una propina por su cuenta de 20 rupias, que como vienen a ser 30 céntimos no ha valido la pena discutir. Un trayecto de unos cinco kilómetros de tráfico infernal por menos de 2 euros.... aunque por uno más puedes tener un taxi como el de esta mañana con aire acondicionado, aunque le ha costado más de un minuto arrancar. El indio taxista me ha dicho que es un good car y la verdad es que no estaba mal (debe ser una marca india).
Así que definitivamente he decidido dedicar la tarde a pasar el jet lag, con lectura, spa y comida india, algo occidentalizada y poco picante en el hotel, pero muy sabrosa. También he probado el té indio "chai" y el pan "naan", deliciosos ambos.
Bueno, mañana creo que me voy a coger al taxista del Good Car y que me lleve y me recoja al Museo Nacional y a un restaurante indio autóctono que quiero probar.

Estoy en Barajas

Bueno, llegó el momento, ya estoy en Barajas y debe faltar una media hora para que llamen para el embarque, así que tengo algo más de dos horas de vuelo para llegar a Londres donde tendré otras tres para enlazar con el de Nueva Delhi que debe tener una duración aproximada de ocho horitas, así que empezaré a leer el tocho de libro que me ha dejado Chus.